Las familias ensambladas se han convertido en una postal cada vez más habitual en América Latina. Sin embargo, los marcos legales de la región no siempre acompañan con la misma velocidad la evolución de estos nuevos modelos familiares.

Las familias ensambladas se han convertido en una postal cada vez más habitual en América Latina. Sin embargo, los marcos legales de la región no siempre acompañan con la misma velocidad la evolución de estos nuevos modelos familiares.
El principal riesgo y error que cometen los responsables de pequeñas empresas es “confundir” el patrimonio familiar, personal, con el de la firma. Por ello, la empresa debería tener su propio patrimonio separado al del dueño. Para eso, existe la opción de conformar un Fideicomiso familiar o sucesorio, técnicamente llamado Fideicomiso de Administración y Sucesión (FAS).
La planificación sucesoria no es una herramienta exclusiva de las grandes fortunas. Todo aquel que tenga un activo o simplemente el deseo de evitar conflictos entre sus seres queridos, puede y debería abordarla. Planificar no significa “desapegarse” de lo que uno tiene, sino ejercer un acto de responsabilidad, cuidado y previsión.
“Entender qué poseemos y cómo organizamos esos activos no solo influye en nuestra tranquilidad financiera, sino también en el legado que dejamos a nuestros seres queridos”.
Las familias ensambladas representan retos convivenciales y patrimoniales muy particulares en la Argentina. ¿Qué tan importante es planificar el patrimonio en estos escenarios? ¿Qué dice la ley? Aquí te respondemos a estas y otras preguntas.
“Para el inversor latinoamericano, especialmente el argentino, establecer una estratégia implica desafíos y oportunidades que requieren un análisis meticuloso desde las finanzas personales y la protección patrimonial”
La educación patrimonial no solo incluye herramientas para optimizar los ingresos y activos familiares, sino también estrategias para planificar la sucesión, estructuras de protección y planificación patrimonial como los fideicomisos y trusts y la optimización tributaria.
“En nuestra región, nadie nos enseña desde pequeños a gestionar dinero, ahorrar o invertir de forma adecuada. En países más estables, la educación financiera es una parte integral de la cultura familiar, algo que contrasta con la urgencia económica que predomina en América Latina”.
En un mundo donde la incertidumbre económica y las regulaciones impositivas son cada vez más desafiantes, la educación patrimonial no solo se presenta como una herramienta útil, sino como una necesidad urgente para garantizar el bienestar y la estabilidad financiera a largo plazo.
Un enfoque integral en este proceso permite no solo maximizar el valor de los bienes, sino también asegurar que estos sean transmitidos conforme a nuestros deseos y de la manera más eficiente posible.